Bienvenido a la transición desde el consumo pasivo de IA hasta la orquestación activa de IA. Para comprender al "Empleado Digital", primero debemos distinguir entre un chatbot estándar y un Agente Autónomo. Mientras que una interacción tradicional con un modelo de lenguaje grande (LLM) es reactiva, basándose en un patrón simple de Entrada → Salida un agente autónomo opera dentro de un bucle recursivo definido por la fórmula:
$$ \text{Objetivo} + \text{Razonamiento} + \text{Herramientas} = \text{Resultado} $$
1. El LLM como Unidad Central de Procesamiento
En esta arquitectura, el Modelo de Lenguaje Grande (LLM) actúa como el "cerebro" o CPU. Proporciona la lógica fundamental y las capacidades lingüísticas, pero para funcionar como un empleado, debe estar respaldado por un marco que permita la persistencia y la ejecución.
2. Los Tres Pilares de la Arquitectura de Agentes
Para que este cerebro sea efectivo, depende de tres pilares:
- Planificación: Descomponer objetivos complejos en tareas menores.
- Memoria: Mantener el contexto de interacciones anteriores y datos a largo plazo.
- Acción: Ejecutar tareas en el mundo digital mediante herramientas.
Ya no solo estamos haciendo preguntas; estamos diseñando un sistema que percibe su entorno y se corrige a sí mismo cuando encuentra errores.
El razonamiento ocurre cuando el agente compara los precios de los tres vuelos y selecciona el más bajo según los criterios del usuario.